Prólogo
El amor por el rock se descubre pronto. Sólo necesitas escuchar una gran canción unas treinta veces y si no te cansas de ella, sabes que es tu destino. En la historia mucha gente ha soñado con luces brillando sobre ellos, con escenarios y públicos multitudinarios, con fans que quisieran sus autógrafos… y algo más. Pero pocos los han conseguido. Los rockeros siempre han sido los que gozaban poderosamente de estos privilegios, pero, sobre todo, con los excesos. Lee una biografía cualquiera, bastarán las tres primeras líneas para descubrir sus vicios: droga, alcohol, sexo,… da lo mismo. Si escribo esto es para apartar la mente de estas ideas. Ciertas son, pero… todos tenemos un vicio, es inevitable. Probablemente, ese vecino tuyo, el que viste de traje y corbata, se esnifa alguna raya de vez en cuando. Y seguro que esa chica a la que ves recatada le van las mezclas de whisky y heroína. O simplemente tu novio o tu marido, que consideras perfecto, te pone los cuernos. Los rockeros, como todos seres humanos, son vulnerables. Muchos no aprenden a manejar la fama, y se deprimen. Otros se vuelven prepotentes y olvidan porqué llegaron allí. La mayoría mueren víctimas de sus propios sentimientos. Pero todos ellos, todos los grandes rockeros, eran grandes tíos. Gente capaz de poner la carne en el asador, de derrochar energía en un escenario para demostrarnos que es lo que más ama en este mundo. Nos están mostrando sus sentimientos, con solos de guitarra, con notas de bajo, con platillos y bombos, y con voces desgarradas. Gente que se pudre en los autocares para ir de concierto en concierto, que malvive con un bocadillo de chorizo y una cerveza, que sacrifica la vida fácil por una bien difícil, que luchan por sueño. Los que lo consiguieron son ídolos. Y quiero hablar desde el fondo de su corazón, desde sus sentimientos, como, por ejemplo, el amor. Aquí os dejo mis pensamientos, mis ideas, mi antes y mi después, sobre el rock. Una historia inventada mientras escuchaba AC/DC, y alimentada de anécdotas e ideas, de frases de mis compañeros y amigos, de mis padres y todo lo que he recolectado sobre el rock. Así que , chico/a normal, raro/a, callado/a, extrovertido/a, punky, emo, reggetonero/a, loco/a, deportista, enamoradizo/a, serio/a, metalero/a,… etc,… si de verdad no tienes perjuicios y eres de los que prueban antes de judgar, te animo a que leas lo que viene a continuación y que te descargues unos cuantos CDs de buena música (rock). Al menos, si no te gusta mi novela… quizás te guste lo que escuchas.
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